Madrid no duerme nunca. Arte mundial (Prado, Reina Sofía, Thyssen), tapas de infarto, parques reales y una vida nocturna que empieza a medianoche. Generosa, caótica y absolutamente contagiosa.
Madrid es la capital europea de la movida. Malasaña, Chueca y La Latina ofrecen bares, mercados y vida callejera a todas horas. El Retiro es el pulmón verde, la Gran Vía el Broadway español y el Mercado de San Miguel el templo gastronómico.
Primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-noviembre). El verano es tórrido (40°C). El invierno frío pero soleado.
Tapas por doquier: tortilla, patatas bravas, jamón ibérico, croquetas, calamares fritos y bocadillo de calamares. Cocido madrileño en invierno. La Latina los domingos para el Rastro y las cañas.
La Latina para tapas y el Rastro. Malasaña para lo hipster. Chueca para vida LGBTQ+. Salamanca para compras de lujo. Lavapiés para lo multicultural.
El aeropuerto de Barajas (MAD) está conectado al centro por metro línea 8 en 30 minutos y bus Express en 40. La estación de Atocha tiene AVE a toda España.