Capital mundial de la moda, Milán sorprende con su Duomo gótico y los Navigli.
Más allá de la moda, Milán es una ciudad de barrios con personalidades únicas. Desde los Navigli con aperitivos al atardecer hasta el barrio Isola con street art, Milán se reinventa constantemente sin perder sus raíces.
Primavera y otoño son ideales.
Risotto con azafrán a la milanesa, la famosa cotoletta, panettone y michetta. Street food: panzerotto de Luini y aperitivo con tabla de embutidos en los Navigli. Milán es también la capital italiana del brunch.
Navigli para aperitivos y vida nocturna. Brera para galerías y boutiques. Isola para street art. CityLife para arquitectura contemporánea. Colonne di San Lorenzo para beber al aire libre. Porta Romana para trattorias.
Malpensa (MXP) es el aeropuerto principal.