La Ciudad Dorada cautiva con puentes góticos, el Castillo, la plaza del Reloj y una de las mejores cervezas del mundo a precios increíbles.
Praga es un cuento de hadas gótico que cobra vida al atardecer, cuando la luz dora los puentes y las agujas de la ciudad vieja. Más allá de su belleza monumental, Praga sorprende con una escena de cerveza artesanal extraordinaria, locales de jazz subterráneos y un coste de la vida que permite disfrutar del lujo a precios inmejorables.
Primavera y otoño. Diciembre por los mercadillos navideños entre los más bonitos de Europa.
El svíčková (ternera con salsa de nata), el trdelník (dulce en espiral), el guláš, los knedlíky (bolas de pan) y el jamón de Praga. La cerveza checa es la mejor del mundo: cuesta menos que el agua y se sirve bien fría.
Staré Město para la plaza del Reloj. Malá Strana para las callejuelas barrocas. Vyšehrad para las vistas panorámicas sin turistas. Vinohrady para cafés y restaurantes hipster. Žižkov para la vida nocturna alternativa.
Aeropuerto Václav Havel (PRG), autobús o metro al centro en 40 minutos.